Esa tarde de Sábado solo en casa.
Cuando no sabes que hacer y lo único que haces es perder las horas reflexionando sobre tu vida, el porqué de las cosas y el significado de todo lo ocurrido. Eso me ha ocurrido esta tarde, he reflexionado y me he dado cuenta que cuando los demás necesitan algo yo siempre estoy ahí para ellos pero cuando yo necesito algo solo les falta decir una excusa como “Adios que tengo que… bañar al pez” y tu solo piensas en: Tener amigos para esto de verdad.
Otro gran problema de estar solo en casa una tarde de Sábado es que no hablas con nadie, el silencio incomoda y ya no sabes que hacer para que el silencio se convierta en algo divertido, pues claramente, coges tu mejor disco de música lo pones en el ordenador y dejas que la música fluya por toda tu casa, por ti y por tus pensamientos, hasta que llega a la canción número 6. que en mi disco es “Someone Like You de Adele” y empiezo a pensar en ti, en los pocos y grandes momentos que hemos pasado juntos, que te echo de menos y que cuanto más pienso en ti, más necesito abrazarte.
Ahora, solo queda la soledad conmigo; La soledad… la única que se ha quedado conmigo en las buenas y en las malas, en los malos momentos y en los buenos, en las tardes de Sábados sin estar contigo o sin estar con tus amigos, esas tardes, en las que a lo único que tienes es a ti mismo y a la soledad.
Tu imaginación es escasa y tus sentimientos son muchos y lo único que puedes hacer para no llorar es escribir o dibujar mientras escuchas el mejor repertorio de música que tienes. Empiezas a escribir tus sentimientos, tus sensaciones, tus emociones en una entrada para que luego solo la lean 4 personas, pero me da igual, por que yo me quedo a gusto conmigo mismo y sé que algún día, toda esta paradoja de mentiras y falsedad ya no estará y solo quedarán mis lágrimas encerradas en un armario de llantos.
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